jueves, 7 de octubre de 2010

UN SILBATO INOLVIDABLE

En el blog anterior comentaba sobre los gallegos y los chistes de gallegos. Propicia es la ocasión para hablar acerca del amolador o afilador. Este antiguo oficio es uno de los mas característicos del mundo rural gallego en particular del norte de la provincia de Orense, Galicia. Llegó a América con los gallegos y se fue difundiendo de padres a hijos. No ha habido rincón alguno en América Latina donde no se haya escuchado el silbato de la armónica del amolador anunciando su llegada.

Hace muchos años cuando la gente creía en cuentos de caminos se decía que cuando se escuchara el silbato del amolador había que salir a su encuentro con algo sobre la cabeza para atraer la buena suerte, otros decían que cuando el amolador hacía sonar la armónica se levantaba el viento de poniente y se llevaba las nubes.

La última vez que ví uno fue en Lima, Perú, sentí nostalgia al recordar mi niñez. El sonido de la armónica me embrujaba y salía corriendo desde donde estuviera para asomarme a la ventana a esperar al amolador. Luego me quedaba embelesada viendo las chispas que desprendía la piedra de amolar. Todos los sabados Don Tibo estacionaba su bicicleta en la esquina del colmado "El Gallego" para amolar los cuchillos, tijeras y demas utensilios del vecindario.



Los amoladores han sido objeto de inspiración. Un cuadro "Reparador de Paraguas" pintado por Goya se exhibe en Budapest. Las siguientes poesias son muy conocidas.

Credo de Aquiles- Aquiles Nazoa (fragmento)


"Creo en el amor y en el arte como vías hacia el disfrute de la vida perdurable
Creo en el amolador que vive de fabricar estrellas de oro con su rueda maravillosa"

Canto de Giraluna para Amolar Tijeras- Andres Eloy Blanco (fragmento)


"Amolador, amuela
Silba tu silbato, silba
hasta que silbar te duela
Hasta que esten amolados
El silbo de tu silbato
y el filo de mis tijeras"

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