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domingo, 11 de mayo de 2014

EL DESQUITE





 No sé si estoy viendo visiones, o tal vez es cierto complejo de culpa, pero, noto que cuando mi madre me visita y me ve agitada recogiendo juguetes, ordenando la casa y regañando a mis hijos, una leve sonrisa asoma en sus labios.

sábado, 3 de mayo de 2014

HABLABA, HABLABA, HABLABA



Hablaba, y hablaba, y hablaba, y hablaba, y hablaba, y hablaba, y hablaba. Y venga hablar. Yo soy una mujer de mi casa. Pero aquella criada gorda no hacía más que hablar, y hablar, y hablar. Estuviera yo donde estuviera, venía y empezaba a hablar. Hablaba de todo y de cualquier cosa, lo mismo le daba. ¿Despedirla por eso? Hubiera tenido que pagarle sus tres meses. Además hubiese sido muy capaz de echarme mal de ojo. Hasta en el baño: que si esto, que si aquello, que si lo de más allá. Le metí la toalla en la boca para que se callara. No murió de eso, sino de no hablar: se le reventaron las palabras por dentro.

Max Aub

sábado, 26 de abril de 2014

A ENREDAR LOS CUENTOS


-Érase una vez una niña que se llamaba Caperucita Amarilla.

-¡No, Roja!

-¡Ah!, sí, Caperucita Roja. Su mamá la llamó y le dijo: “Escucha, Caperucita Verde…”

-¡Que no, Roja!

-¡Ah!, sí, Roja. “Ve a casa de tía Diomira a llevarle esta piel de papa”.

-No: “Ve a casa de la abuelita a llevarle este pastel”.

-Bien. La niña se fue al bosque y se encontró una jirafa.

-¡Qué lío! Se encontró al lobo, no una jirafa.

-Y el lobo le preguntó: “¿Cuántas son seis por ocho?”

-¡Qué va! El lobo le preguntó: “¿Adónde vas?”

-Tienes razón. Y Caperucita Negra respondió…

-¡Era Caperucita Roja, Roja, Roja!

-Sí. Y respondió: “Voy al mercado a comprar salsa de tomate”.

-¡Qué va!: “Voy a casa de la abuelita, que está enferma, pero no recuerdo el camino”.

-Exacto. Y el caballo dijo…

-¿Qué caballo? Era un lobo

-Seguro. Y dijo: “Toma el tranvía número setenta y cinco, baja en la plaza de la Catedral, tuerce a la derecha, y encontrarás tres peldaños y una moneda en el suelo; deja los tres peldaños, recoge la moneda y cómprate un chicle”.

-Tú no sabes contar cuentos en absoluto, abuelo. Los enredas todos. Pero no importa, ¿me compras un chicle?

-Bueno, toma la moneda.

Y el abuelo siguió leyendo el periódico.



sábado, 19 de abril de 2014

CON LAS ALAS ROTAS

Mis ojos conocieron la dulzura cuando me miraste.
Mi piel supo el calor de la ternura cuando me tocaste.
Desde entonces eres mi vida, mi lema, mi emblema...
y así me acostumbraste a ser velero solo de tus vientos....


sábado, 12 de abril de 2014

POLITIQUEITOR





¡Ya está a la venta en las principales tiendas del país!
Te presentamos el Politiqueitor, el único muñeco que roba, estafa, miente y encima cae bien. Con el Politiqueitor tu hijo aprenderá los entresijos de la política y podrá jugar a realizar promesas electorales. Juega a subir las pensiones, bajar los impuestos, reducir el déficit público, mejorar las relaciones internacionales y convertir el mundo en un lugar mejor.
Y para que tu Politiqueitor no esté aburrido incluimos en el pack unos accesorios: 2 carros en miniatura de colección, GT ferrari,  Lamborghini Reventón, y un perro Mastin Tibetano Rojo. No lo pienses más. El Politiqueitor es el juguete de actualidad. Yo ya tengo el mío ¿y tú?


Adaptación
Rubén Gozalo

domingo, 6 de abril de 2014

EL NIñO QUE NO SABIA JUGAR




Había un niño que no sabía jugar. La madre le miraba
desde la ventana ir y venir por los caminillos de tierra, con
las manos quietas, como caídas a los dos lados del cuerpo.
Al niño, los juguetes de colores chillones, la pelota tan re-
donda, y los camiones con sus ruedecillas, no le gustaban.
Los miraba, los tocaba, y luego se iba al jardín, a la tierra sin
techo, con sus manitas, pálidas y no muy limpias, pendien-
tes junto al cuerpo como dos extrañas campanillas mudas.
La madre miraba inquieta al niño que iba y venía con una
Sombra entre los ojos. -si al niño le gustara jugar yo no
Tendría frio mirándole ir y venir- . Pero el padre decía, con
alegría: -No sabe jugar, no es un niño corriente. Es un niño
que piensa- .
Un día la madre se abrigo y siguió al niño, bajo la lluvia,
Escondiéndose entre los árboles. Cuando el niño llego al
Borde del estanque, se agacho, buscó grillitos, gusanos,
crías de rana y lombrices. Iba metiéndolos en una caja.
Luego, se sentó en el suelo, y uno a uno los sacaba. Con sus
uñitas sucias, casi negras, hacia un leve ruidito, ¡crac!, y les
segaba la cabeza.

Ana María Mamatute

sábado, 22 de marzo de 2014

ECHANDO PESTES




Abri la puerta. Nadie. Salí al pasillo y miré en ambas direcciones. Nadie.  Entré. Al cerrar la puerta, me vino a la memoria cuando siendo niña tocaba la puerta del vecino para aluego esconderme a disfrutar la reacción del pobre diablo cuando saliá echando pestes por que no veía a nadie.

sábado, 15 de marzo de 2014

EL ZORRO



Salió, un día, un zorro de su covacha a la salida del sol. Miró a su sombra y dijo: “Hoy almorzaré un camello.” Y se fue en busca de un camello hasta el mediodía, sin dar con su presa. Miró en aquel momento a su sombra y dijo para sí, asombrado: “Bueno, me bastará una rata.”

G.Jalil Gibrán

sábado, 8 de marzo de 2014

ALICIA




Este es mi regalo, abuelo. Ábrelo. Deja que te ayude si no puedes. ¿A que es bonito? Un pequeño cuaderno de princesas con cien hojas de colores. Mira, puedes arrancarlas, así. ¿Lo ves? En cada hoja he escrito una palabra. Cama, mesa, silla, armario, lámpara, espejo, baño. Todo lo que tienes aquí, en tu cuarto, en la residencia. Mira, las hojas son adhesivas. Ahora te ayudaré a pegarlas todas. Todas menos una, la que he prendido a mi vestido nuevo. Mira, he escrito en ella Alicia. Así no tendrás que improvisar más excusas cuando no logres recordar mi nombre.

Santiago Eximeno

sábado, 1 de marzo de 2014

INHOSPITO



"Acampé una noche en su corazón, dispuesto a quedarme para siempre. Tardé una semana en marcharme. El frío y la soledad eran insoportables."

Miguel Molina