martes, 7 de septiembre de 2010

GENIO DE LA RISA

"Mire mi joven, uno llega aquí, ¿y para que?, pues mejor no, y a lo mejor, pos ya estuvo y no hay, para que, si al fin que, que, mejor ni le digo, pero ahí esta el detalle."

Lo anterior es una cantinflada o hablar cantinflesco según lo define la Real Academia de la Lengua Española cuando organizamos las palabras mal, de manera tal que no dicen nada, pero hacen reír. Es a Mario Moreno "Cantinflas", a quien debemos este calificativo por ser el maestro de maestros en el arte de hablar sin decir nada. El personaje de la gabardina deshilachada, y pantalones amarrados a la cadera; el limpiabotas, el borrachón, que se enredaba en un laberinto de palabras y expresiones, el maestro de las evasivas, del hablar sin concretar ideas para no comprometerse, también se destacaba por su picardía, expresiva dulzura y filantropía. Esto último tuve la oportunidad de comprobarlo hace ya muchos años cuando hizo una presentación al aire libre en un Estadio deportivo de Santo Domingo. La función se había programado para las 8:00pm, y empezó a las 10:00pm por que Mario Moreno “Cantinflas” se negaba a empezar la función hasta que todas las personas que no habían podido pagar por ver el espectáculo entraran al Estadio. Tomando el micrófono llamo a todos los que se encontraban subidos en las torres de iluminación, en árboles, o en las cercas a que entraran al Estadio. Aquello fue impactante, hasta peligroso. La policía tuvo que acordonarse alrededor de la tarima donde el estaba para evitar que la gente pudiera hacerle daño. Esa noche no había menos de 30 mil personas en el Estadio Quisqueya. Jamás había visto un público tan enardecido.

Ningún otro personaje ha tenido tanto impacto en America Latina como el ni ha perdurado y resistido el juicio implacable del tiempo. Es que Cantinflas con su juego de palabras de matiz inocente y de doble sentido defendía a los pobres, a los humillados y a los ofendidos, siempre luchaba contra la opresión y el sojuzgamiento de la condición humana. Lo distinguible de Mario Moreno era que no promovía el conflicto entre las clases, sino por el contrario, era un perfecto conciliador mediante las posibilidades que le brindaba la comedia. Por ello todos los sectores sociales reían con el y lo respetaban por igual.

Cabe señalar que Cantinflas también actuó en dos películas norteamericanas, La Vuelta al Mundo en 80 Días y Pepe. Además del amplísimo reconocimiento del público, obtuvo el Ariel de Oro. En Estados Unidos fue premiado dos veces con el Golden Globe. El primero por su actuación en La Vuelta al Mundo en Ochenta Días, como mejor actor secundario y el segundo en reconocimiento a su obra.

Cualquiera puede identificarse con Mario Moreno. ¿Quien no ha cantinfleado alguna vez? Aquí unos videos para reírnos y recordarlo.





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