sábado, 1 de febrero de 2014

LIBRE



Nunca se supo como ocurrió, pero repentinamente y sin que mediara situación alguna que lo provocara, trozos de su espeso pelaje empezó a caer por doquier. Quedándose lampiño y sin cola, se incorporó dejando atrás su postura animal. La ferocidad de sus facciones toscas y las negras pezuñas se suavizaron tomando aspecto humano. Miró la luna llena que parecía un queso amarillo colgando del firmamento y corrió tras ella por la espesura de la inhóspita selva.


7 comentarios:

  1. La historia del lobo-hombre.

    Un beso.

    ResponderEliminar
  2. Sin dejar nunca de aullar. O, como le dicen los hombres, hablar.

    Saludos

    J.

    ResponderEliminar
  3. Huyyyyy,
    Marilyn, es de noche y vengo a leerte y me da escalofríos....
    Eres una sabia para los misterios.
    Un abrazo fuerte.

    ResponderEliminar
  4. Es el paso del lobo al hombre, pero aun le quedan restos de su pasado de hombre-lobo corriendo detrás de una luna llena.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  5. Solo que al rato se convirtió en mono. Vamos para allá otra vez.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  6. Y le duró la "desnudez" hasta que salió el sol...
    Un beso.

    ResponderEliminar
  7. ¡Pobrecito se quedo sin pelo!
    Seguro que pasó frio y calor a la vez...cubierto el cuerpo es más saludable.
    Un beso Marilyn

    ResponderEliminar