miércoles, 24 de abril de 2013

LOS FANTASMAS DE MI MADRE





Recuerdo la historia que me contó mi madre cuando me compré mi primer auto. Al escuchar la nueva noticia, me observó preocupada y me dijo:
-Sólo espero que "aquellos" te dejen en paz cuando tengas un accidente.
Al descubrir mi cara adulta con duda infantil en los ojos, me relató su historia:
-En las calles hijo mío, vagan los ayudantes de la muerte para cumplir la tarea del destino, que es morirse. Solo esperan a que alguien quede vivo cuando en realidad le tocaba partir al más allá. Lo malo es que a veces se equivocan y se llevan las almas de aquellos que solo tuvieron un accidente normal y no uno de muerte. ¿Nunca te has preguntado, hijo, de dónde sale tanta gente cuando ocurre un accidente de auto? No importa a qué hora ni en dónde, siempre encontraras esos mirones que a veces, queriendo ayudar, terminan matando al que estaba herido. Eso no es un error como dice normalmente la policía, no, esos fueron "aquellos", que ayudaron a morirse al desgraciado en turno para que el ciclo del destino siguiera su marcha normal. Ellos están por allí, esperando a ser necesitados, los ayudantes de la muerte. Así pues hijo mío, cuando tengas algún accidente no dejes que nadie te ayude, si puedes evitarlo, y si no puedes, entonces ya te tocaba morir-.
Después de esa historia, se me quitaron las ganas de manejar, pero luego ante la necesidad de ir al trabajo y demás me vi obligado a hacerlo. Trato de olvidar aquello, como muchos otros relatos de ella, pero no puedo.
 Adaptación
José Valerio Uribe

12 comentarios:

  1. ¡¡ Humm !!, en la Biblia existe la figura de Azraél, el argel exterminador, y que también es el guardián de los infiernos. Uno de sus cometidos, es engañar a los demonios y sacar de allí las almas de los condenados, y conducirlas al paraíso.

    Aquí, también tenemos la figura de los "mirones" cuando hay algún accidente. No se si causarán alguna muerte, pero entorpecen el tráfico de una manera vergonzosa.

    Inquietante relato.

    Un abrazo

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  2. Los mirones a veces provocan más accidentes que el que hubo. Mucha gente se distrae por mirar el accidente, sobre todo si va manejando, y no está atento al tránsito.
    Y claro, "aquellos" aprovechan la oportunidad. Como siempre.

    Un abrazo!

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  3. Y muchos quieren ser mirones...

    Muy buen relato Marilyn.
    Abrazos.

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  4. Yo al revés, me tapo los ojos, no puedo !!!

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  5. Esperemos que los recortes de Rajoy también afecte a los ayudantes de la muerte, se declaren en huelga por una temporadita, y no tengamos que lamentar accidentes :)

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  6. Marilyn:
    Muy buen texto. Tiene una trama perfecta y es completamente inquietante.
    Me recordó cierta película en la cual unos seres abordaban los aviones instantes previos a estrellarse y reemplazaban a las personas que iban a morir, no recuerdo bien cómo reemplazaban sus cuerpos...
    Un gran abrazo.

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  7. Marilyn, como esto siga así, no van a quedar ni mirones ni actores.. la cosa pinta negra como tu sueles describir...
    Un abrazo, por cierto me encantan tus historias..
    elperroverde

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  8. El relato me ha dejado un poso de inquietud, espero no tener ningún accidente y menos que haya mirones a mi alrededor.
    Un abrazo.

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  9. Hola, un placer pasar por tu buen blog, te felicito por tu gran trabajo, aquí me tienes felicitándote. Te invito cordialmente a que leas mi nuevo poema titulado “El poema cósmico”, es un poema romántico entre estrellas, está publicado en El blog de Boris Estebitan.

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  10. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  11. Hola, soy José Valerio Uribe, el autor del cuento. Es una grata sorpresa encontrar un cuento mío publicado y comentado en un blog tan especial, aunque es una adaptación de mi cuento. El relato original lo pueden leer aquí:

    http://www.ficticia.com/cuentos/fantasmasdemadre.html

    Saludos

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  12. Qué alegria conocerte por esta via. Ya ves que mundo virtual más pequeño. Me gustan mucho tus cuentos.

    un abraxo!

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