sábado, 22 de marzo de 2014
ECHANDO PESTES
Abri la puerta. Nadie. Salí al pasillo y miré en ambas direcciones. Nadie. Entré. Al cerrar la puerta, me vino a la memoria cuando siendo niña tocaba la puerta del vecino para aluego esconderme a disfrutar la reacción del pobre diablo cuando saliá echando pestes por que no veía a nadie.
sábado, 15 de marzo de 2014
EL ZORRO
Salió, un día, un zorro de su covacha a la salida del sol. Miró a su sombra y dijo: “Hoy almorzaré un camello.” Y se fue en busca de un camello hasta el mediodía, sin dar con su presa. Miró en aquel momento a su sombra y dijo para sí, asombrado: “Bueno, me bastará una rata.”
G.Jalil Gibrán
sábado, 8 de marzo de 2014
ALICIA
Este es mi regalo, abuelo. Ábrelo. Deja que te ayude si no puedes. ¿A que es bonito? Un pequeño cuaderno de princesas con cien hojas de colores. Mira, puedes arrancarlas, así. ¿Lo ves? En cada hoja he escrito una palabra. Cama, mesa, silla, armario, lámpara, espejo, baño. Todo lo que tienes aquí, en tu cuarto, en la residencia. Mira, las hojas son adhesivas. Ahora te ayudaré a pegarlas todas. Todas menos una, la que he prendido a mi vestido nuevo. Mira, he escrito en ella Alicia. Así no tendrás que improvisar más excusas cuando no logres recordar mi nombre.
Santiago Eximeno
sábado, 1 de marzo de 2014
INHOSPITO
Miguel Molina
domingo, 23 de febrero de 2014
LA SIRENA
Fue una noche de luna nueva; un pez volador emergió del mar agitando las alas, cientos de gotas se esparcieron por el aire, de ellas brotaron mariposas doradas que subieron hasta el cielo. Quise volar tras ellas.
Esa noche mi padre me llevó en brazos envuelta en una manta.
—Mirad, traigo una sirena —dijo.
Y fue verdad, nunca más supe caminar sobre la tierra.
Fortunata Perez de la Ossa
sábado, 15 de febrero de 2014
DIAS DE LLUVIA
La lluvia había sorprendido a Ana en multitud de ocasiones, pero nunca antes había visto caer del cielo a hombres, mujeres y niños. Así que, sorprendida por el fenómeno y temerosa de que alguien se le cayera encima y le abriera la cabeza, decidió encerrarse en casa.
Solo cuando la lluvia cesó, ella se atrevió a salir al jardín, donde se encontró con un hombre dormitando en el suelo. Ana, imaginando que debía estar hambriento, le invitó a merendar y, más tarde, también a cenar. Tiempo después, y ya convertidos en marido y mujer, Ana siempre explica que, un día, el amor le llovió del cielo.
de la red
de la red
sábado, 8 de febrero de 2014
ACEPTA CADA MOMENTO
«Acepta cada momento… Lo llamamos “cada momento”, pero siempre es el mismo momento, que tiene formas diferentes. Aceptar cada momento como si lo hubieras elegido, porque la totalidad del universo ha producido- la forma de este momento. No puede ser otra cosa, por que es; no se puede discutir con eles; no hay discusión posible. La naturaleza no tiene discusión con es: la flor, el animal… viven en esa alineación, aunque inconscientemente.»
Eckhart Tolle
CIERTA CONFUSION
-¿En qué terminará esto? -nos preguntamos todos-. ¿Hasta cuando soportaremos esta carga y este tormento? Los vecinos nos han invadido y no sabemos ya que hacer para repelerlos.¿Pero estamos preparados para acabar con todo esto, para semejante empresa? Hay cierta confusión, y esa confusión será nuestra ruina.
Franz Kafka
adaptación
sábado, 1 de febrero de 2014
LIBRE
Nunca se supo como ocurrió, pero repentinamente y sin que mediara situación alguna que lo provocara, trozos de su espeso pelaje empezó a caer por doquier. Quedándose lampiño y sin cola, se incorporó dejando atrás su postura animal. La ferocidad de sus facciones toscas y las negras pezuñas se suavizaron tomando aspecto humano. Miró la luna llena que parecía un queso amarillo colgando del firmamento y corrió tras ella por la espesura de la inhóspita selva.
sábado, 25 de enero de 2014
VER Y CALLAR
D
Deberías hacer lo mismo que yo. Ver y callar. Siempre callar. Que no sepan lo que piensas, lo que sientes, hasta que se te haga una bola en el estómago. –¿ y qué hago con esa bola?. La escupes en forma de tormenta. – ¿ y cómo se escupen las bolas llenas de palabras ?. Eso lo sabrás hacer cuando llegue el momento. Algunos matan, otros odian toda la vida. Otros corren hasta que se vacían completamente. Algunos se acuestan a dormir y se mueren. Otros se van a Canadá a cazar osos, van tras su rastro por la nieve esperando que en algún momento se vuelva roja. Entonces se desinflan de todas esas palabras acumuladas. Otros, como yo, las escriben. Así no tengo que matar, ni que odiar ni que viajar a Canadá.- ¿ y.. si dejo de pensar ? ¿ no tendré palabras que se me hagan bola? – Si dejas de pensar serás feliz.
Deberías hacer lo mismo que yo. Ver y callar. Siempre callar. Que no sepan lo que piensas, lo que sientes, hasta que se te haga una bola en el estómago. –¿ y qué hago con esa bola?. La escupes en forma de tormenta. – ¿ y cómo se escupen las bolas llenas de palabras ?. Eso lo sabrás hacer cuando llegue el momento. Algunos matan, otros odian toda la vida. Otros corren hasta que se vacían completamente. Algunos se acuestan a dormir y se mueren. Otros se van a Canadá a cazar osos, van tras su rastro por la nieve esperando que en algún momento se vuelva roja. Entonces se desinflan de todas esas palabras acumuladas. Otros, como yo, las escriben. Así no tengo que matar, ni que odiar ni que viajar a Canadá.- ¿ y.. si dejo de pensar ? ¿ no tendré palabras que se me hagan bola? – Si dejas de pensar serás feliz.
Lourdes Abuide
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