sábado, 30 de noviembre de 2013

DUDA


La tarde languidece y poco a poco se cubre el cielo con su manto negro. Enciendo la luz del faro. El leve rumor de las olas se ha convertido en bufidos que salen y suben por los acantilados filtrándose entre las rocas y entre los postigos de las ventanas. No sé si está noche el mar está enfadado y grita, o si se siente tan solo como yo ......y llora.

adaptación
El Viejo Farero

sábado, 23 de noviembre de 2013

INSTANTANEA DE LA SOLEDAD




     Seguimos sin hablarnos. Todas las mañanas ella me sirve su silencio en taza de porcelana. Yo la bebo a pequeños sorbos para degustar el sabor amargo que me deja en los labios. Añoro las palabras que no volverá a decirme. Me complazco en la pena, recordando la caricia que de sus ojos cuando se posaban en los míos.
     Las paredes de la casa, cada vez más pequeñas, parecen ir alejándose lentamente y yo me voy haciendo más pequeño, más insignificante.
     A veces ella pasa de largo como un susurro, sin mirarme, sin verme, que es aún más doloroso. Yo me rindo a su presencia ausente antes de que finalmente este madero al que me aferro termine de escurrirse entre mis dedos.
     Pregunto aunque no entiendo. Ya no te quiero, dice. Y esas cuatro palabras dan vida a este naufragio.

Ma. José Villarroya


sábado, 16 de noviembre de 2013

TODO LO CONTRARIO



-Veamos –dijo el profesor-. ¿Alguno de ustedes sabe qué es lo contrario de IN?
-OUT – respondió prestamente un alumno.
-No es obligatorio pensar en inglés. En Español, lo contrario de IN (como prefijo privativo, claro) suele ser la misma palabra, pero sin esa sílaba.
-Sí, ya sé: insensato y sensato, indócil y dócil, ¿no?
-Parcialmente correcto. No olvide, muchacho, que lo contrario del invierno no es el vierno sino el verano.
-No se burle, profesor.
-Vamo a ver. ¿Sería capaz de formar una frase, más o menos coherente, con palabras que, si son despojadas del prefijo IN, no confirman la ortodoxia gramatical?
-Probaré, profesor: “Aquel dividuo memorizó sus cógnitas, se sintió fulgente pero dómito, hizo ventario de las famias con que tanto lo habían cordiado, y aunque se resignó a mantenerse cólume, así y todo en las noches padecía de somnio, ya que le preocupaban la flación y su cremento.”
-Sulso pero pecable –admitió sin euforia el profesor.

Mario Benedetti

sábado, 9 de noviembre de 2013

ECOLOGIA RETORCIDA










-¡Está prohibido cazar en esta reserva! -espeta el corpulento guardabosques al furtivo señalando el arma del delito-. ¿Sabes lo mucho que cuesta mantener el equilibrio entre las especies de la zona? -uno de sus ojos parpadea sin parar y su frente, crispada, enrojece por momentos-. Cualquier alteración puede desestabilizar este hábitat.
Atrapa al chico con su monstruosa mano cubriéndole la cara con la palma y, elevándolo varios palmos del suelo, ahoga el grito que alertaría a las personas que disfrutan de la siesta en el cercano merendero, o a las que se bañan en el río, o a los excursionistas que fotografían setas, o a la pareja que escala en el acantilado. Lo mantiene así largo rato, privando de aire los pulmones del muchacho con la misma técnica que utiliza para asfixiar los conejos cuando éstos exceden en número la población preestablecida.
De una de las manos del niño resbala el cazamariposas, de la otra el frasco que, al chocar contra el suelo, estalla en mil pedazos dejando libres a los preciados insectos tiñendo con su tornado de color, aquella soleada tarde de verano.

Alberto Proset

sábado, 2 de noviembre de 2013

A LA MAR SIRENA



Salimos de casa tomados de la mano. En susurros, me dijo: Del mar profundo vengo; al ancho mar regreso. ¿Vienes conmigo? No sé nadar, grité aterrado. No importa, me consoló, basta con que te anude a mi cauda para remontarte. Desde entonces, conozco los secretos del viejo mar pirograbados en las dunas que forman las apacibles olas en el lecho marino.

Javier Perucho