martes, 30 de julio de 2013

LA DISCUSION




Aquella discusión fue tan acalorada que uno de los presos le dijo al otro hasta del mal que iba a morir, y de eso, precisamente murió el condenado.

miércoles, 24 de julio de 2013

EL AVISO



La voz de Iván se escuchaba por toda la casa; tenía la costumbre de cantar mientras se duchaba. Si mal no recuerdo, aquella noche entonaba la canción "La Barca" cuando repentinamente su voz se convirtió en un grito de terror. Corrí al baño y abrí la puerta. Iván con los ojos desorbitados por el espanto miraba hacia una esquina del baño. Cuidadosamente corrí la cortina y bajé la mirada. Lo que ví me dejó boquiabierta, paralizada.  Un hombrecillo de tez gris con grandes ojos negros ovalados y sin orejas abría y cerraba la boca balbuceando unas palabras. Era tanto mi asombro que cuando pude reaccionar el alienígena desapareció en un santiamén. Ivan y yo nos miramos por largo rato, inmóviles presos del miedo, sabíamos en el fondo de nuestros corazones que algun día vendría por nosotros. Nuestra vida cambió para siempre.





miércoles, 17 de julio de 2013

DESARMADO




Entré en puntillas al dormitorio para no despertarla. Cuidadosamente abrí el gavetero dónde guardaba el revolver calibre 380. Estaba dispuesto a ejecutar el plan, llevaba mucho tiempo pensándolo, nada ni nadie iba a impedir que lo hiciera. Al colocarme el arma sobre la sien, levanté la vista, y através del viejo espejo que colgaba en la pared, vi a la niña tendida sobre el cubre camas a rallas. Súbitamente levantó la cabeza y soltó una sonora y alegre carcajada. Bajé el arma, y pensativo la sostuve en mis manos temblorosas. Me desarmó.


miércoles, 10 de julio de 2013

COMPLICIDAD



'' Cuando los labios callan. El corazón tiene cien lenguas''. Rumi

Allí estaba él, viejo y aburrido. Tanto soportar durante años las burlas y los gritos de la gente, hastiado del espacio donde lo tenían confinado. Al percatarse de mi presencia se puso la mano en la cabeza y me miró fijamente, largo rato, sin mover un músculo. Hubo cierta complicidad en nuestras miradas. Ambos estábamos desúbicados en un mundo que ya no conocíamos.

miércoles, 3 de julio de 2013

TENGO MIEDO



Tengo miedo. La tarde es gris y la tristeza
del cielo se abre como una boca de muerto.
Tiene mi corazón un llanto de princesa
olvidada en el fondo de un palacio desierto.

Tengo miedo -Y me siento tan cansado y pequeño
que reflejo la tarde sin meditar en ella.
(En mi cabeza enferma no ha de caber un sueño
así como en el cielo no ha cabido una estrella.)

Sin embargo en mis ojos una pregunta existe
y hay un grito en mi boca que mi boca no grita.
¡No hay oído en la tierra que oiga mi queja triste
abandonada en medio de la tierra infinita!

Se muere el universo de una calma agonía
sin la fiesta del Sol o el crepúsculo verde.
Agoniza Saturno como una pena mía,
la Tierra es una fruta negra que el cielo muerde.

Y por la vastedad del vacío van ciegas
las nubes de la tarde, como barcas perdidas
que escondieran estrellas rotas en sus bodegas.

Y la muerte del mundo cae sobre mi vida.

Pablo Neruda